Estos días y en estas circunstancias, hay mucho tiempo para pensar, aunque también para soñar, para hacer nuevos proyectos y repasar cosas pendientes, en definitiva, he estado pensando en mi paso por la vida, si mi viaje a Ítaca, ha transcurrido como yo quería o, me he dejado llevar.
Os puedo asegurar, que pasados los primeros años del fallecimiento de mi padre que yo no tenía suficiente conocimiento, si he llevado las riendas de mi vida, mi camino se ha desarrollado según yo me he propuesto, dentro de lo que yo podía controlar, eso sí con trabajo, dedicación y sobre todo, mucho amor.
He tenido un marido ejemplar, que cuando pienso en él todavía se me pone un nudo en la gargante y se me arrasan los ojos. No pasó un sólo día que en algún momento no me hiciera reir, que no me diera cariño, bienestar, que no me demostrara que junto con sus hijos yo era lo más importante para él, hasta el ultimo día de su vida me dijo lo guapa que era ( sé que no lo soy, pero me hizo sentir que así era).
De mis hijos, sólo puedo decir lo orgullosa que estoy de ellos, inteligentes, con mucho sentido del humor ( no podía ser de otra forma por genética), buenas personas, muy trabajadores, con un gran sentido de la familia, que me hace tener la tranquilidad de que van a seguir unidos el día que yo no esté aquí.
Respecto a mi nuera, es otra hija para mí, sin intentar ocupar un lugar que su madre deja muy alto. Estoy orgullosa de ella, ya que puedo presumir de ella como madre y compañera de mi hijo, además de cariño que le tengo y que sé correspondido y, lo bien que nos llevamos y lo cómplices que en ocasiones llegamos a ser.
De mis yernos, además de reconocer que son un poquito gamberretes a veces, no me importa, es más me río mucho con ellos, me gastan bromas, me dan mucha caña y me encanta, yo les correspondo además con la misma moneda. Me lo paso genial con ellos.
Jorge ha sido muchas veces mi confidente, con quien he compartido malos momentos y siempre ha sabido escucharme y comprenderme. También me siento orgullosa de este yerno, porque me ha demostrado ser un buen padre de familia y trabajador. No puedo olvidar un breve paréntesis de su vida en que se quedó sin trabajo y sin ingresos, pero no le importó trabajar en lo que fuera, hasta encontrar un trabajo digno de su valía.
Antonio es mi debilidad, suelta tantos tacos o más, que el padre de mis hijos, pero con la misma gracia, nunca enfadado, me lo recuerda mucho porque tiene la misma rapidez mental que tenía él, para dar respuestas que te hacían partir de risa. Ha salido adelante él sólo, sin apoyo de su familia, ha sabido hacer féliz a su mujer, y todos los demás nos sentimos felices de que sea uno más en la familia.
No voy a olvidarme del padre de Claudia, quiero que ella sepa lo que significó su padre para nosotros. Durante muchos años fue un hijo más, un hermano más un miembro más de esta familia numerosa. Me consta que él se sentía feliz con nosotros y, nosotros con él. Fue un novio y un marido ejemplar, mientras el matrimonio duró. Todavía recuerdo alguno de los chistes que nos contaba, y que nos hacían pasar muy buenos ratos. Con quien era su suegro en aquel momento, tuvo largas conversaciones y confidencias, al igual que las tuvo Jorge, y que nunca habían tenido ninguno de los dos con sus respectivos padres.
De mis nietos, podría pasar horas y horas hablando. Su presencia en mi vida, me ha ayudado a superar el fallecimiento de su abuelo, sin ellos me hubiera hundido. Tenerlos ratos, horas, días conmigo, dormir y levantarme con ellos, sentir esa ternura y amor que despierta un niño y que siempre es correspondida; hacer de tripas corazón para estar alegre y que ellos no notaran la tragedia que había habido la familia; invertarme cuentos diferentes a partir de uno sólo, inventar juegos para ellos, incluso llegué a inventar el McYaya para sustituir al McDonals; besarlos, abrazarlos, achucharlos, hicieron que poco a poco yo pudiera desterrar mi tristeza y recuperar la alegría de vivir de vivir, por ellos y para ellos.
Todavía recuerdo un día que Miguel con dos añitos, al ver que se ponía a llover, se puso a llorar y me dijo: yaya me da miedo que se desagan las nubes y el yaya se caiga desde arriba, ese día lloré yo con él.
O, cuando Claudia al cantarle yo la canción de la paloma, en la cama para que se durmiera, me dijera entre hipos : "!yaya porque los deja a medio criar...!". También me emocionaba cuando Javi al verme se arrebujaba e mis brazos me metía la nariz entre la barbilla y el cuello y me decía: me gusta mucho tu olor. Con Jorge junior, el bejamín de mis nietos, he pasado mucho tiempo, sobre todo de pequeñito debido a que tiene padres trabajadores, en esos momentos sus primos mayores ya se me escapaban de las manos, ésa prorroga de tiempo y amor que tuve ocasión de compartir con él, me hacía mucha falta para que terminaran de sanar las heridas de mi corazón.
O, cuando Claudia al cantarle yo la canción de la paloma, en la cama para que se durmiera, me dijera entre hipos : "!yaya porque los deja a medio criar...!". También me emocionaba cuando Javi al verme se arrebujaba e mis brazos me metía la nariz entre la barbilla y el cuello y me decía: me gusta mucho tu olor. Con Jorge junior, el bejamín de mis nietos, he pasado mucho tiempo, sobre todo de pequeñito debido a que tiene padres trabajadores, en esos momentos sus primos mayores ya se me escapaban de las manos, ésa prorroga de tiempo y amor que tuve ocasión de compartir con él, me hacía mucha falta para que terminaran de sanar las heridas de mi corazón.
Miguel ha heredado mi afición a la lectura y a la escritura y la ha superado, con 16 años ya tiene una cultura impresionante; Claudia, ha heredafo mi grupo sanguíneo: B+ y mi tendencia a ser optimista y positiva; Javi tiene tiene la misma nariz que yo, cuando lo miro, reboso de orgullo; el benjamín Jorge ha heredado mi socarronería aragonesa, además siempre trata de engañarme y yo me dejo, cualquiera se dejaría engañar con gusto por este seductor. Tantas cosas podría contar de ellos....de lo que estoy segura es de que a través de ellos, sus abuelos serán inmortales.
Por si todavía podía quedar un huequecito en mi corazón, os diré que además de mi profesión que sabéis me apasiona y, de la que tan orgulloso estaba vuestro padre, he encontrado en mi querida coral Aula Vocal San Ivo, grandes amigos y compañeros, hago mención especial a "Los Limpias", con quienes después de cada ensayo, de cada actuación, paso con ellos unos ratos muy divertidos, no podría prescindir ya de ellos, los quiero y me quieren, cantamos y reímos, tenemos confianza, sin perder nunca el respeto. Estos días son menos difíciles, primero gracias a mi familia, pero tambien gracias a ellos.
Por tanto, estoy muy satisfecha de como se ha desarrollado hasta ahora mi viaje a Ítaca, he sido todo lo féliz que una persona sensata puede ser, ya que no puedo, ni quiero evitar la angustia y las lágrimas, ante la tragedia ajena, pero conservo mi sentido del humor, mi curiosidad, mis ganas de aprender, de descubrir, de disfrutar, de reir,
con la serenidad que proporciona haber cumplido mis objetivos: tener una familia unida, una profesión que me apasiona, y unos amigos entrañables.
con la serenidad que proporciona haber cumplido mis objetivos: tener una familia unida, una profesión que me apasiona, y unos amigos entrañables.